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“¿A mi edad merece la pena ponerme ortodoncia?”

Es una pregunta que escuchamos con frecuencia en consulta. Personas que llevan años queriendo corregir unos dientes apiñados, mejorar su mordida o cerrar determinados espacios, pero que siempre han pensado que la ortodoncia era algo reservado para niños y adolescentes.

Y cuando llegan a los 50 o 60 años aparece otra duda: ¿no será ya demasiado tarde?

La respuesta corta es no.

No existe una edad máxima para llevar Invisalign o realizar un tratamiento de ortodoncia. Lo realmente importante no es la fecha de nacimiento del paciente, sino el estado de sus dientes, encías, hueso y mordida.

De hecho, los alineadores transparentes han hecho que cada vez más adultos decidan corregir problemas que llevan décadas acompañándoles. Poder realizar el tratamiento de una forma discreta y compatible con la vida profesional y social ha cambiado completamente la percepción de la ortodoncia adulta.

Pero a los 50 o 60 años hay algo que consideramos especialmente importante en Clínica Dental Las Fronteras, en Alcalá de Henares: antes de mover los dientes debemos estudiar muy bien sobre qué terreno vamos a trabajar.

¿Realmente se pueden mover los dientes después de los 50?

Sí.

Los dientes pueden moverse mediante ortodoncia también durante la edad adulta.

El principio biológico es similar independientemente de que tengamos 20, 40 o 60 años: al aplicar fuerzas controladas se produce una remodelación del hueso que permite desplazar progresivamente los dientes.

Lo que cambia con la edad no es tanto la posibilidad de moverlos como las circunstancias que encontramos alrededor.

Un adulto puede presentar:

  • Coronas o puentes.
  • Implantes dentales.
  • Empastes antiguos.
  • Dientes ausentes.
  • Desgaste dental.
  • Recesión de encías.
  • Pérdida de hueso.
  • Antecedentes de periodontitis.
  • Bruxismo.

Por eso la planificación debe ser completamente personalizada.

¿Por qué tantos adultos empiezan Invisalign ahora?

Hay pacientes que reconocen que llevan treinta años queriendo arreglarse los dientes.

¿Por qué no lo hicieron antes?

En muchos casos porque asociaban la ortodoncia con brackets metálicos muy visibles.

Los alineadores transparentes han eliminado buena parte de esa barrera.

Invisalign permite realizar muchos tratamientos mediante férulas prácticamente transparentes que el paciente puede retirar para comer y realizar su higiene habitual.

Para una persona que trabaja de cara al público, tiene reuniones, viaja o simplemente no quiere llevar brackets visibles, puede resultar una alternativa especialmente atractiva.

Pero la estética no debería ser el único motivo para tratarse.

No se trata solamente de conseguir dientes rectos

A los 50 o 60 años es habitual acudir pensando:

“Solo quiero colocar este diente”.

Sin embargo, cuando estudiamos la boca podemos descubrir que detrás del apiñamiento existen otros problemas.

Por ejemplo:

  • Dientes que reciben demasiada carga.
  • Incisivos que chocan incorrectamente.
  • Espacios producidos por piezas ausentes.
  • Dientes inclinados.
  • Mordidas profundas.
  • Mordidas abiertas.
  • Problemas derivados de antiguas extracciones.

La ortodoncia puede ayudarnos a conseguir una posición dental más favorable y una mordida mejor equilibrada.

La estética es importante, pero la función también lo es.

¿Invisalign funciona igual a los 60 que a los 20?

Puede conseguir excelentes resultados en ambas edades, pero no podemos comparar directamente dos bocas únicamente por la edad.

Un paciente de 60 años con unas encías sanas y un buen soporte óseo puede ser perfectamente candidato.

Por el contrario, una persona mucho más joven con periodontitis activa podría necesitar tratamiento periodontal antes de comenzar cualquier movimiento ortodóncico.

Por eso una buena ortodoncia adulta comienza siempre con un buen diagnóstico.

La salud de las encías es especialmente importante

Este es probablemente uno de los aspectos que más cuidamos en pacientes adultos.

La ortodoncia necesita unos tejidos periodontales saludables.

Si existe gingivitis, primero debemos controlarla.

Y si existe periodontitis, necesitamos valorar el nivel de pérdida ósea, estabilizar la enfermedad y determinar qué movimientos pueden realizarse con seguridad.

¿Puedo llevar Invisalign si he tenido periodontitis?

Haber padecido periodontitis no significa automáticamente que no puedas realizarte una ortodoncia.

En determinados pacientes, una vez estabilizada la enfermedad y con un adecuado mantenimiento periodontal, podemos plantear movimientos cuidadosamente controlados.

Pero el seguimiento debe ser especialmente riguroso.

Lo que no deberíamos hacer es iniciar Invisalign con una periodontitis activa sin diagnosticar o sin controlar.

¿Y si tengo implantes dentales?

También es bastante habitual a estas edades.

Un implante presenta una diferencia fundamental respecto a un diente natural:

el implante no puede moverse mediante ortodoncia.

Esto no impide necesariamente utilizar Invisalign.

De hecho, podemos mover otros dientes alrededor de un implante, pero debemos conocer exactamente su posición y tenerlo presente desde el principio de la planificación.

En ocasiones incluso utilizamos la ortodoncia para preparar correctamente los espacios antes de colocar futuros implantes.

Por ejemplo, un paciente puede haber perdido una pieza hace años y los dientes vecinos haberse inclinado hacia el hueco.

Antes de colocar el implante podemos necesitar recuperar primero el espacio mediante ortodoncia.

Por eso implantología y ortodoncia pueden formar parte de una misma planificación.

¿Puedo utilizar Invisalign si tengo coronas o puentes?

Las coronas tampoco impiden necesariamente el tratamiento.

Podemos mover un diente que lleva una corona porque debajo continúa existiendo una raíz natural.

Eso sí, debemos estudiar:

  • Estado de la raíz.
  • Ajuste de la corona.
  • Salud periodontal.
  • Posición dental.
  • Tipo de movimiento necesario.

Con los puentes la situación puede ser diferente, ya que varias piezas pueden estar unidas entre sí.

Cada caso requiere un estudio específico.

¿Qué problemas podemos corregir con Invisalign en adultos?

Dependiendo del diagnóstico, podemos tratar situaciones como:

Apiñamiento dental

Es uno de los motivos de consulta más frecuentes.

Los dientes pueden haberse apiñado progresivamente con los años o puede tratarse de un problema presente desde la juventud.

Espacios entre los dientes

Los alineadores pueden permitir cerrar determinados espacios cuando está indicado.

Pero en un adulto debemos averiguar primero por qué han aparecido.

Si los dientes se han separado recientemente, por ejemplo, podría existir un problema periodontal que necesita valoración.

Mordida profunda

Ocurre cuando los dientes superiores cubren excesivamente a los inferiores.

Mordida abierta

Existe un espacio entre los dientes superiores e inferiores incluso cuando el paciente cierra la boca.

Mordida cruzada

Algunos dientes superiores muerden por dentro de los inferiores.

Dientes inclinados por ausencias dentales

Cuando llevamos años sin una pieza, los dientes vecinos pueden desplazarse.

La ortodoncia puede ayudarnos a recuperar el espacio necesario para realizar posteriormente una rehabilitación.

“Solo quiero arreglar los dientes de delante”

Es perfectamente comprensible.

Son los que vemos al sonreír.

Pero una de las diferencias entre simplemente alinear dientes y realizar una verdadera planificación ortodóncica es estudiar toda la mordida.

Mover únicamente los incisivos sin comprender cómo contactan con los dientes inferiores puede crear resultados inestables o comprometer la función.

Por eso Invisalign no consiste simplemente en recibir una serie de alineadores.

Detrás debe existir un diagnóstico y una planificación realizada por un ortodoncista.

¿Cuánto dura Invisalign a los 50 o 60 años?

No existe una duración específica por tener determinada edad.

Podemos encontrar tratamientos relativamente sencillos y otros que requieren una planificación mucho más extensa.

La duración dependerá fundamentalmente de:

  • Problema inicial.
  • Cantidad de movimientos necesarios.
  • Estado periodontal.
  • Complejidad de la mordida.
  • Necesidad de combinar tratamientos.
  • Colaboración del paciente.

Hay casos que pueden resolverse en pocos meses y otros que necesitan bastante más tiempo.

Por eso desconfiamos de establecer una duración únicamente viendo una fotografía de los dientes.

Llevar los alineadores las horas indicadas importa mucho

Invisalign es removible.

Eso supone una enorme ventaja porque podemos quitarnos los alineadores para comer y cepillarnos los dientes.

Pero también implica responsabilidad.

Para que los movimientos planificados se produzcan correctamente, los alineadores deben utilizarse el número de horas indicado por el ortodoncista, habitualmente alrededor de 20-22 horas diarias, según las instrucciones específicas de cada tratamiento.

Quitarlos continuamente puede hacer que los dientes no sigan correctamente la planificación.

¿Es incómodo llevar Invisalign siendo adulto?

Los primeros días de cada cambio de alineador puede aparecer una sensación de presión.

Es normal: significa que estamos aplicando fuerzas para mover los dientes.

Generalmente esa sensación disminuye progresivamente.

Una de las ventajas de los alineadores es que no existen los mismos elementos metálicos de los brackets tradicionales que pueden producir determinadas rozaduras.

Además, poder retirarlos para comer facilita mucho la adaptación a la vida cotidiana.

¿Hay que llevar retenedores después?

Sí.

Y esto es importante independientemente de que tengamos 18, 40 o 60 años.

Cuando terminamos la ortodoncia, los dientes tienen tendencia a desplazarse.

Por eso utilizamos retenedores para mantener el resultado conseguido.

Podemos utilizar retenedores fijos, removibles o una combinación de ambos dependiendo del caso.

Pensar que al terminar el último alineador termina completamente el tratamiento es uno de los errores más frecuentes.

La retención forma parte de la ortodoncia.

¿Merece la pena ponerse Invisalign con 50 o 60 años?

Si existe una indicación adecuada y una buena salud bucodental, la edad por sí sola no debería ser el motivo para renunciar al tratamiento.

La pregunta no debería ser:

“¿Soy demasiado mayor para Invisalign?”

Sino:

“¿Cómo están mis dientes, mis encías y mi hueso para realizar una ortodoncia?”

Esa respuesta únicamente podemos obtener después de realizar un estudio.

Experiencia en Invisalign en Alcalá de Henares

En Clínica Dental Las Fronteras contamos con la experiencia del Dr. Diego Pérez Vilariño, con más de 4.000 casos tratados con Invisalign.

Y esa experiencia cobra especial importancia cuando hablamos de adultos.

Porque a los 50 o 60 años es frecuente que la ortodoncia tenga que convivir con tratamientos realizados previamente: implantes, coronas, rehabilitaciones, periodoncia o dientes ausentes.

No se trata únicamente de saber cómo mover un diente.

Se trata de saber qué movimientos podemos realizar, cuáles no convienen y cómo integrar la ortodoncia dentro de la salud global de la boca.

Preguntas frecuentes sobre Invisalign después de los 50

¿Cuál es la edad máxima para ponerse Invisalign?

No existe una edad máxima establecida. Lo fundamental es tener una situación dental y periodontal compatible con el tratamiento. Una persona de 60 años puede ser candidata mientras que otra más joven puede necesitar tratar previamente otros problemas.

¿Puedo ponerme Invisalign con 60 años?

Sí, siempre que el diagnóstico determine que tus dientes, encías y soporte óseo permiten realizar los movimientos necesarios.

¿Los dientes se mueven más despacio con la edad?

La respuesta biológica puede variar entre personas y los adultos presentan circunstancias diferentes a los adolescentes. La duración debe calcularse según el diagnóstico y los movimientos necesarios, no únicamente según la edad.

¿Puedo utilizar Invisalign si tengo pérdida de hueso?

Depende de la cantidad y distribución de esa pérdida y, especialmente, de si existe enfermedad periodontal activa. En pacientes periodontales estabilizados puede plantearse ortodoncia en determinados casos con una planificación y seguimiento adecuados.

¿Puedo ponerme Invisalign si tengo implantes?

En muchos casos sí. Los implantes no se desplazan con ortodoncia, pero podemos planificar movimientos de los dientes naturales teniendo en cuenta su posición.

¿Y si tengo coronas?

Tener coronas tampoco excluye automáticamente Invisalign. Necesitamos estudiar el estado de los dientes que las soportan y los movimientos previstos.

¿Es mejor Invisalign o brackets después de los 50?

No existe una respuesta universal. Ambos sistemas pueden ser válidos. La elección depende del problema que necesitamos corregir, de las condiciones de la boca y de las preferencias del paciente.

¿Se puede hacer Invisalign si me faltan dientes?

Sí. Incluso podemos utilizar la ortodoncia para reorganizar o recuperar espacios antes de colocar implantes o realizar una rehabilitación protésica.

Quizá no llegas tarde. Quizá simplemente ahora es tu momento

Hay pacientes que llegan a nuestra clínica pensando que han esperado demasiado.

Han convivido durante años con unos dientes que nunca terminaron de gustarles o con una mordida que sabían que podían mejorar.

Y muchas veces la respuesta después del estudio es sencilla: todavía podemos tratarlo.

Tener 50, 55, 60 años o más no debería ser, por sí mismo, una barrera para mejorar tu sonrisa.

Lo importante es hacerlo con un diagnóstico adecuado y teniendo en cuenta algo que cobra cada vez más importancia con los años: no estamos tratando únicamente dientes desalineados, estamos tratando una boca que tiene su propia historia.

En Clínica Dental Las Fronteras, especialistas en Invisalign en Alcalá de Henares, podemos estudiar tu caso y explicarte si Invisalign es una buena alternativa para ti, qué podemos corregir y qué condiciones debemos tener en cuenta antes de comenzar.

Porque en ortodoncia adulta la pregunta importante no es cuántos años tienes.

Es qué necesita tu sonrisa ahora.


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